“Para mí, la fotografía es situar la cabeza, el corazón y los ojos en la misma línea visual. Es un estilo de vida”
Henry Cartier-Bresson

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Entre un buey y una mula...

... ¿Dios ha nacido?

Parece una broma. Justo ayer empezaba a cortar el corcho para que del blanco empiece a salir un portal que acoja al niño una nueva Navidad, y hoy, comiendo, me encuentro esto. En el telediario, un titular llama mi atención: "el Papa dicen que en el portal no estaban ni el buey ni la mula". Por lo visto le ha dado por investigar y se ha dado cuenta de que en los evangelios no se atestigua la presencia de los animalitos. Alucinante, y más que alucinante indignante. Indignante porque parece ser que el asno que cargó con una embarazadísima María desde Nazaret a Belén, ese asnillo que dio calor al recién nacido, o que los puso a salvo en la huida a Egipto, ese asnillo, según Su Santidad, no estuvo en Belén. Se debió quedar por el camino.
Aún recuerdo la homilía del párroco de mi pueblo de hace dos o tres años en la Misa del Gallo. Invitaba a la gente a ver el misterio del nacimiento, a vivir la navidad, desde la perspectiva de esos animales, que, carentes de la racionalidad humana, fueron testigos el acontecimiento. Vivir la Natividad desde la sencillez,, desde lo simple, desde la humildad, la caridad que tanto hace falta ahora. Porque eso es lo importante en estas fechas y en la coyuntura en que vivimos: Que en la noche de nochebuena, y en el resto del año, no haya nadie sin ese calor que dieron los animales, sin los alimentos que ofrendaron los pastores, o sin el cariño de la Virgen de Belén.

Que toda persona viva con dignidad, más allá de bueyes, mulas, pesebres, palacios, sedas, oros o custodias, es en lo que tenemos que centrarnos.

Vaya imagen que damos...

#yosilospondré .... ¿y vosotros?

Á

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