“Para mí, la fotografía es situar la cabeza, el corazón y los ojos en la misma línea visual. Es un estilo de vida”
Henry Cartier-Bresson

miércoles, 26 de octubre de 2011

Claustro...















Granito, arcos de medio punto, mixtilineo, bóvedas de arista, escudos imperiales... un pozo y la sombra de las majestuosas torres de la Colegiata de San Isidro, buena compañía. Lugares en los que por un fugaz segundo encuentras la paz, la armonía y el equilibrio. Porque si decimos que la Casa de Campo o El Retiro son los pulmones de la ciudad, no debemos olvidarnos de estos pulmones espirituales, estos remansos de paz que te trasportan a épocas de hábitos, de elegantes vestidos y cortesanas capas. Y es que el nimio paso del mundanal ruido, como si de un místico se tratase, te sumerges en un micro-hábitat en el que lo que domina es el silencio, la dureza de la piedra granítica que tallara y ideara Melchor de Bueras, así como la elegancia, la armonía, la belleza sublime de la sencillez más natural, esa cadencia de arte, humanidad y espiritu que te hacen sentir más cerca de la historia, sientiendo, por un momento, que la delgada linea entre lo humano y lo divino desaparece ante ti.

Á

1 comentario:

  1. =)Con buenas compañias,todo se ve de otra forma.Sencillamente decir que es un lugar mágico en el que se respira tranquilidad.Me ha gustado mucho¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar